Reflexión – Tecnología, ¿Existen los límites?

Si te pareció útil. Comparte

¿Prefieres escuchar el artículo?, reproduce nuestro Podcast

Hoy en día la tecnología nos rodea. Refrigeradores, autos, semáforos, teléfonos, casas, incluso los relojes son “inteligentes”, de hecho, los celulares actuales tienen más capacidad de almacenamiento y procesamiento de información que las computadoras que enviaron el hombre a la luna.

La tecnología está dirigiéndose “al infinito y más allá” explorando diversas áreas como las interfaces cerebro-computadora, nano medicina, implantes artificiales, inteligencia artificial, incluso un controversial doctor italiano habla de realizar trasplantes de cabeza entre humanos (aunque sin resultados comprobables de momento). ¿No será que estamos dejando que esto se nos escape de las manos?, ¿Nos estaremos olvidando de ser parte de la realidad humana por estar demasiado envueltos en una fantasía digital?, quizás nos estamos distrayendo de nuestra estrella polar siguiendo otras coloridas, pero menos significativas luces en el firmamento.

Necesitamos un punto de referencia, algo que nos mantenga en el camino correcto. Deberíamos usar la tecnología en base a tres principios básicos: Primero, la tecnología debe permitir y fortalecer las relaciones humanas. Segundo, la tecnología debe disminuir las brechas sociales y tercero, a tecnología no debe cambiar la esencia de quién soy.

 La tecnología debe permitir y fortalecer las relaciones humanas.

Facebook. Una maravillosa idea que nos ayuda a compartir nuestra vida con nuestros amigos, de hecho, te ayuda a mantenerte en contacto con personas que están muy lejos. Sin embargo, piensa un poco acerca de cuantas veces esta herramienta te ha alejado de quiénes están a unos pasos de ti.

Sin ir más lejos, hace algún tiempo me encontré a mi mismo en la cama al lado de mi esposa, ambos estuvimos más de 20 minutos sin hablar, solo mirando nuestros celulares y recién ahí pensé: “Esto está mal!”

Eso no fue culpa de Facebook, de hecho, la culpa es toda mía. Porque seguramente había otros mejores momentos para saber de personas que estaban lejos en vez de alejarme de aquellas que estaban cerca. Si hubiera aplicado el primer principio, el “modo avión” hubiera sido la tecnología que debía ocupar en ese momento.

La tecnología debe disminuir las brechas sociales

Una educación de calidad y el acceso a la información son la clave para eliminar las brechas sociales. La tecnología es el transporte perfecto para llevar estos elementos a las personas de todo el mundo.

Cursos online gratuitos dictados por las más prestigiosas universidades están a disposición de todos los que tengan un PC, Notebook, Tablet o Smartphone con conexión a internet (puedes obtener más información en este enlace), además de Apps como Doulingo que te permiten aprender idiomas de una manera fácil y gratuita.

Sólo hace falta dedicar menos horas a la internet recreativa y entrar un poco más a la educativa, te sorprenderá lo cautivante que puede ser ese mundo.

Finalmente, La Tecnología no debe cambiar quién soy

Seamos sinceros, la privacidad no existe en la red. Haz un pequeño ejercicio, abre tu navegador favorito, ve a Amazon y busca algo allí por 2 minutos, cualquier cosa: una cámara fotográfica, una cama, una linterna. Luego ve a eBay y haz lo mismo. Luego ve a Facebook y verás como en alguna parte verás aparecer esa cámara que buscaste hace unos minutos. Lo mismo pasará cuando navegues en páginas que ofrezcan publicidad de pago.

Por favor, no hagas nada en internet que no harías un público. No dejes que la tecnología y el seudo anonimato que ofrece internet te haga cambiar quien eres, o te arrepentirás.

Algunos podrían pensar que no se necesitan reglas, que todos deberíamos utilizar la tecnología libremente. Pienso que este es un enorme error ya que la tecnología es una espada de doble filo, te puede dar conocimiento y oportunidades de crecimiento inimaginables o te puede hundir en la ignorancia y la soledad.

La tecnología está para servirnos, no al revés.

 


 

Written By Eric Concha

Deja un comentario